EXPERIENCIAS DE AUTOR

Volumen 10

Para introducir el último, y quizás más personal, fascículo de esta gran obra, nos permitimos citar un fragmento de la magnífica introducción de Noni Lazaga: «A veces uno piensa que el conocimiento del idioma pueda matizar o disminuir el asombro del viajero primerizo cuando no conoce la grafía y recorre el país, como quien se halla en un juego de la búsqueda del tesoro. Sin embargo, el resultado, una vez instruido en el idioma y la grafía japonesa, es el contrario. El asombro aumenta y se establece como premisa. Es así como el juego de la búsqueda del tesoro se transforma en otro, no menos entretenido, en el que uno siente que se abren esas puertas correderas o shoji que lo llevan de una estancia vacía a otra sin que parezcan tener fin. Y en ese enigma que es todo y es nada, nuevamente abrir los sentidos y dejarse llevar es una manera de introducirse en la cultura japonesa para disfrutar del viaje exterior e interior que supone». Para con este enigma del todo y la nada, hemos reunido a algunos de los mayores autores de referencia en el mundo del periodismo, el ensayo y la ficción, y les hemos dado barra libre para que escribieran sobre su relación con el país del sol naciente. Algunos son duchos viajeros y japonófilos, otros acaban de arribar, con nombres de la talla de Carlos Rubio, Fernando Sánchez Dragó, Francisco López-Seivane, Haruko Hosoda Kawase, María Dueñas, Javier Reverte, Luis Pancorbo o José Antonio de Ory. Han seleccionado cada uno de ellos un punto de interés sobre el que arrojar una luz nueva, personalísima, en ocasiones entusiasmada, otras ácida, incluso íntima. Quizás, con la ayuda de su mano experta, podamos rehuir el deseo de comprensión que negaba Lafcadio Hearn y podamos, finalmente, abandonarnos a las emociones que la tierra de Wa nos despierte.

Una limpieza minuciosa; esteras blancas, madera blanca; una sencillez aparente, extrema en su conjunto, y un increíble preciosismo en los pormenores infinitamente pequeños: tal es el modo japonés de comprender el lujo interior.

Pierre Loti