LITERATURA

Volumen 4

En este cuarto volumen, será la literatura, hogar de polos opuestos y convivientes, la gran protagonista del proscenio. «Mínima extensión, máxima expresión», o así la describe Carlos Rubio, que analiza el complicadísimo proceso de depuración formal que llevaron a cabo las geniales personalidades representantes de las más escuetas formas autóctonas. El mismo Carlos Rubio, uno de los grandes nombres contemporáneos en el estudio de la retórica japónica, será el encargado de ordenar el binomio de la creación literaria: por un lado, la novela, femenina y cultivada entre los biombos de palacio: será la tríada formada por Murasaki Shikibu, Sei Shoganon e Izumi Shikibu. Por otro, la poesía, en todas sus expresiones (¡hay vida más allá del haiku!), encabezada por los talentos de Hitomaro, Saigyo y Basho. La profundidad de la lectura de Rubio, tanto analítica como contextual, acabará de redondear la otra tradición literaria nipona, incluso más ensalzada por el rizoma de descendientes que ha dejado en la cultura popular. Nos referimos, cómo no, al mundo fantástico de los yokai, aquellos fantasmas, monstruos y otros que pueblan la tradición oral y todo el firmamento de fábulas memorables, ya sean divertidas, adoctrinantes …o ambas.
Deseamos que, con la ayuda de estas manos expertas, Japón nos quede un poco menos lejano.

La historia de la literatura japonesa es en gran medida la historia del pensamiento y de la sensibilidad del pueblo nipón. Y en la casa de esta literatura, el ojo explorando sombras, y no tanto la mente creando luces, ha sido el arquitecto principal.

Carlos Rubio